Historiadores, algunos de ellos, preocupación que la ficción intencional llega a ser equivocada para la historia genuina. Un lanzamiento de prensa del 6 de julio de 2006 (de la universidad de Leeds) hace alusión a algo de esa señal de socorro:
El congreso medieval internacional 2006 (IMC) ocurre del 10 al 13 de julio, y una de sus numerosos ofrendas es una discusión de cómo el código de Da Vinci ha afectado la opinión pública y ha minado la autoridad de la prueba histórica.
El código de Da Vinci es de ninguna manera el único libro de la ficción que, en este sentido, se ha hecho historia. Profesor Joep Leerssen de la universidad de Amsterdam nos dice sobre un caso más curioso:
En 1991 publiqué una novela en mi dialecto nativo, Limburgish, una lengua regional obscura en los Países Bajos relacionados con Luxemburgish. Fue fijado en mi aldea casera, pero una aldea casera transformó y mythologized como en “Amarcord” de Fellini, o en las pinturas de Chagall. El título era “'zónder Paulien del en del mèt de t Verhaol Muringe”: La historia llamó Muringen, con y sin Pauline - Muringen siendo el nombre de la aldea fictionalized.
Algunas escenas fueron fijadas en una publicación que era funcionada, cuando era un chaval, por un notorio, scrawny, ruidoso-expresado, vieja mujer muy especial nombrada Majja Hagestein. Ella era así que especial la multipliqué en tres y escribí que ella era el último de tres hermanas que funcionaban esa publicación. (Las diosas triples eran un poco un tema en esa novela. Otra mujer que funcionaba un diner yo además dio vuelta en una trinidad, con los nombres portentous de Nora, Meta y de Dentata.)
La novela se convirtió en un éxito, por los estándares de Limburg por lo menos, y un equipo de la televisión vino a mi aldea entrevistarse con a me y a los locals. Charlábamos en la barra local cuando esa otra publicación, y Majja Hagestein, incorporaron la conversación. El individuo de la TV preguntó por sus “y sus dos hermanas antes de ella”. El barman dio vuelta a su madre mayor, también presenta al cheque hacia fuera a equipo de la TV, y preguntado te: ¿“Recuerdas Majja Hagestein? Había algo con dos hermanas?” Y la madre contestó: “Oh, bien, sí… sí… que era una historia trágica, que, sobre Majja y sus dos hermanas…”
Desde entonces, el Majja notorio Hagestein se cree uniformemente para haber sido tres hermanas. Eso me satisfizo ningún extremo, porque mi libro estaba sobre una aldea que entró en ser por ser narrado (por lo tanto el título), y la narración se lavó nuevamente dentro de de la vida real, y hecho te especial.
No sé si puedes hacer cualquier cosa con esto, pero era diversión para recordarlo y para anotarlo.
A propósito: El nombre de la publicación de Majja Hagestein, cabrito de I no, eras “Duivenmaatschappij De Snelheid”, que traduciría como “velocidad” de la sociedad” de Fanciers “de la paloma. Ahora es un restaurante yugoslavo funcionado por un inmigrante de Mostar. La vida es maravillosa.
(Gracias al investigador Phil O'Leary por introducirnos al investigador Leerssen)