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Adolf Hitler
(1889-1945)

El fundador y el líder del partido nazi, el canciller del Reich y el alcohol de guía del tercer Reich a partir de 1933 a 1945, el jefe de estado y comandante supremo de las fuerzas armadas, Adolf Hitler nacieron en el mesón de Braunau, Austria, el 20 de abril de 1889. El hijo de un cincuenta-dos-año-viejo funcionario de costumbres austríaco, de Alois Schickelgruber Hitler, y de su tercera esposa, muchacha campesina joven, Klara Poelzl, ambos de los backwoods de una Austria más baja, el Hitler joven era un niño resentido, discontented. Cambiante, perezoso, del temperamento inestable, él era profundamente hostil hacia su padre terminante, autoritario y unido fuertemente a su madre indulgente, trabajadora, que muerte del cáncer en diciembre de 1908 era un soplo que rompía al Hitler adolescente.
Después del gasto cuatro años en el Realschule en Linz, él salió de la escuela en la edad de dieciséis con sueños de hacer pintor. En octubre de 1907, el provincial, muchacho de la clase media salió del hogar para Viena, donde él estaba permanecer hasta 1913 que conducían un bohemio, existencia del vagabundo. Embittered en su rechazamiento por la academia vienesa de artes finos, él debía pasar “cinco años de la miseria y de la aflicción” en Viena como él recordó más adelante, adoptando una vista de la vida que cambió muy poco en los años que sobrevenían, formada mientras que estaba al lado de un odio patológico de judíos y de marxistas, de liberalismo y de la monarquía cosmopolita de Habsburg.
Existiendo de la mano a la boca en trabajos impares ocasionales y hawking de bosquejos en tabernas bajas, el Hitler joven compensó las frustraciones de la vida de un soltero solo en paradores masculinos desgraciados por harangues políticos en cafés baratos a cualquier persona que escucharía y complaciendo en sueños grandiosos de una mayor Alemania.
En Viena él adquirió su primera educación en política estudiando las técnicas demagógicas del alcalde Cristiano-social popular, Karl Lueger, y tomado el anti-Semitism estereotipado, obsesivo con sus connotaciones sexuales brutales, violentas y preocupación con la “pureza de la sangre” que seguía habiendo con él al final de su carrera. De chiflado los teóricos raciales como defrocked al monk, a Lanz von Liebenfels, y a líder Cacerola-Alemán austríaco, Georg von Schoenerer, Hitler joven aprendido para discernir en el “judío eterno” el símbolo y la causa de todo el caos, corrupción y destrucción en cultura, política y la economía. La prensa, la prostitución, la sífilis, el capitalismo, el marxismo, la democracia y el pacifism--todos eran tan muchos medios que “el judío” explotó en su conspiración para minar la nación alemana y la pureza de la raza Aryan creativa.
En mayo de 1913 Hitler salió de Viena para Munich y, cuando explotó la guerra en agosto de 1914, él ensambló el décimosexto regimiento bávaro de la infantería, sirviendo como corredor del envío. Hitler probó a soldado capaz, valeroso, recibiendo la cruz del hierro (primera clase) para el valor, pero no se levantó sobre la fila del cabo de la lanza. Herido dos veces, él era cuatro semanas gravemente gassed antes del extremo de la guerra y pasado tres meses que recuperaba en un hospital en Pomerania. Cegado temporalmente y conducido a la rabia impotente por la revolución abortiva del noviembre de 1918 en Alemania así como la derrota militar, Hitler, una vez que estuvo restaurado, fue convencido de que el sino lo había elegido para rescatar una nación humillada de los grillos del tratado de Versalles, de Bolsheviks y de judíos.
Asignado por el Reichswehr en el verano de 1919 a los deberes “educativos” que consistieron en gran parte en espiar en partidos políticos en la atmósfera recalentada de Munich poste-revolucionaria, enviaron Hitler para investigar a un grupo nacionalista pequeño de idealistas, el partido de los trabajadores alemanes. El 16 de septiembre de 1919 él incorporó el partido (que tenía aproximadamente cuarenta miembros), pronto cambió su nombre al partido de los trabajadores alemanes socialistas nacionales (NSDAP) y se había impuesto como su presidente antes del julio de 1921.
Hitler descubrió un talento de gran alcance para el oratorio así como dar al nuevo partido su símbolo - el swastika - y su saludo “Heil!.” Su voz ronca, grating, para todo el contenido rimbombante, humourless, histriónico de sus discursos, audiencias dominadas por el dint de su tono de la convicción apasionada y regalo para el uno mismo-dramatization. Antes del noviembre de 1921 reconocieron como Fuhrer de un movimiento que tenía 3.000 miembros, y alzó a Hitler su energía personal organizando las escuadrillas severas para guardar orden en sus reuniones y para romper para arriba los de sus opositores. Fuera de estas escuadrillas creció los troopers de la tormenta (SA) organizados por el guardia de corps personal negro-shirted de capitán Ernst Röhm y de Hitler, el Schutzstaffel (SS).
Hitler enfocó su propaganda contra el tratado de Versalles, los “criminales de noviembre,” los marxistas y no enemigo visible, interno 1, el “judío,” quién era responsable de los problemas domésticos de toda la Alemania. En el programa del veinte-cinco-punto del NSDAP anunciado el 24 de febrero de 1920, la exclusión de los judíos de la comunidad de Volk, el mito de la supremacía Aryan de la raza y el nacionalismo extremo fueron combinados con las ideas “socialistic” de la participación en los beneficios y de la nacionalización inspiradas por los ideologues como Gottfried Feder. La primera elocución escrita de Hitler en las preguntas políticas que fechaban a partir de este período acentuó que qué él llamó “el anti-Semitism de la razón” debe conducir “a combatir y a la eliminación sistemáticos de privilegios judíos. Su última meta debe implacably ser el retiro total de los judíos.”
Antes del noviembre de 1923 convencieron de que la república de Weimar estaba en el borde del derrumbamiento y, junto con el general Ludendorff y grupos nacionalistas locales, fueron intentado Hitler para derrocar el gobierno bávaro en Munich. Estallando en un cerveza-pasillo en Munich y encendiendo su pistola en el techo, él gritó hacia fuera que él dirigía un nuevo gobierno provisional que llevaría con una revolución contra “Berlín roja.” Hitler y Ludendorff entonces marcharon a través de Munich el al frente de 3.000 hombres, sólo para ser satisfechos por el fuego del policía que salió de dieciséis muertos y para ser traídos el putsch procurado a un extremo ignominioso. Arrestaron y fueron intentado a Hitler el 26 de febrero de 1924, teniendo éxito en dar vuelta a las tablas en sus accusers con un discurso confidente, propagandista que terminó con la profecía: “Pronunciarnos excedente culpable de mil veces: la diosa de la corte eterna de la historia sonreirá y rasgar los pedazos a la sumisión del querellante del estado y al veredicto de la corte para ella nos absuelve.” Condenado a cinco años el encarcelamiento en la fortaleza de Landsberg, lanzaron a Hitler después de solamente nueve meses durante los cuales él dictó Mein Kampf (mi lucha) a su seguidor leal, Rudolf Hess. Posteriormente la “biblia” del partido nazi, de este petróleo bruto, del hotchpotch mitad-cocido al horno de Darwinism social primitivo, de la fantasía racial del mito, del anti-Semitism y del lebensraum había vendido sobre cinco millones de copias antes de 1939 y traducidas a once idiomas.
La falta del putsch de Cerveza-Pasillo y de su período del encarcelamiento transformó a Hitler de un aventurero incompetente en un tactician político astuto, que en adelante decidía a que él enfrentaría a barriles del arma del ejército y los limpiaría nunca otra vez hasta que estaban bajo su comando. Él concluyó que el camino para accionar endecha no a través de fuerza solamente sino con la subversión legal de la constitución de Weimar, el edificio de un movimiento total y la combinación de la fuerza parlamentaria con terror y la intimidación adicional-parlamentarios de la calle. Ayudado por Goering y Goebbels él comenzó a volver a montar sus seguidores y a reconstruir el movimiento que se había desintegrado en su ausencia.
En enero de 1925 la interdicción en el partido nazi fue quitada e Hitler recuperó el permiso de hablar en público. Outmaneuvering el ala alemana del norte “socialista” del partido debajo de Gregor Strasser, Hitler se reestableció en 1926 como el último árbitro a quien todas las facciones abrogaron en el movimiento ideológico y social heterogéneo. Evitando las definiciones rígidas, programáticas del socialismo nacional que habrían minado la naturaleza carismática de su legitimidad y de su demanda a la dirección absoluta, Hitler tuvo éxito en ampliar su súplica más allá de Baviera y la atracción derecha e izquierda a su movimiento.
Aunque el partido nazi ganó solamente doce asientos en las 1928 elecciones, el inicio de la gran depresión con sus efectos devastadores sobre las clases medias ayudó a Hitler a ganar el excedente todos esos estratos en la sociedad alemana que se sentía que su existencia económica fue amenazada. Además de los campesinos, de los artesanos, de los artesanos, de los comerciantes, de los hombres de negocios pequeños, ex-oficiales, estudiantes e intelectuales del declasse, los Nazis en 1929 comenzaron a ganar sobre los industriales grandes, los conservadores nacionalistas y los círculos del ejército. Con el forro del magnate de la prensa, Alfred Hugenberg, Hitler recibió una enorme exposición a nivel nacional apenas mientras que los efectos de la crisis económica de mundo golpearon Alemania, produciendo el desempleo total, la disolución social, el miedo y la indignación. Con virtuosity demagógico, Hitler jugó en resentimientos nacionales, sensaciones de la rebelión y el deseo para la dirección fuerte usando todas las técnicas más modernas de la persuasión total al presente mismas como el redeemer y salvador messianic de Alemania.
En las 1930 elecciones el voto nazi saltó dramáticamente a partir 810.000 a 6.409.000 (18.3 por ciento del voto total) y recibieron 107 asientos en el Reichstag. Incitado por Hjalmar Schacht y Fritz Thyssen, los grandes magnates industriales comenzaron a contribuir liberalmente a las cajas del NSDAP, tranquilizadas por el funcionamiento de Hitler ante el club industrial en Düsseldorf el 27 de enero de 1932 que no tenían nada temer de los radicales en el partido. El mes siguiente Hitler adquirió oficialmente ciudadanía alemana y decidía a funcionar para la presidencia, recibiendo 13.418.011 votos en las elecciones de la salida del 10 de abril de 1931 en contraste con 19.359.650 votos para el von victorioso Hindenburg, pero cuatro veces el voto para el candidato comunista, Ernst Thaelmann. En las elecciones de Reichstag del julio de 1932 los Nazis emergieron como el partido político más grande de Alemania, obteniendo casi catorce millones de votos (37.3 por ciento) y 230 asientos. Aunque el NSDAP bajó detrás en noviembre de 1932 a once millones de votos (196 asientos), un camarilla de los políticos conservadores ayudó a Hitler a accionar conducidos por Franz von Papen, que persuadió a von renuente Hindenburg nominar “al cabo bohemio” como canciller del Reich el 30 de enero de 1933.
Una vez en la silla de montar, Hitler movió con gran velocidad al outmanoeuvre a sus rivales, expulsando virtualmente a los conservadores desde cualquier participación verdadera en el gobierno antes del julio de 1933, suprimiendo los sindicatos libres, eliminando a los comunistas, a los demócratas y a los judíos sociales de cualquier papel en vida política y a los opositores arrebatadores en campos de concentración. El fuego de Reichstag del 27 de febrero de 1933 había proveído de él el pretexto perfecto para comenzar a consolidar las bases de un estado totalitario del uno-partido, y especial “permitiendo leyes” eran ramrodded con el Reichstag para legalizar las táctica intimidatory del régimen.
Con la ayuda de los nacionalistas, Hitler ganó a mayoría en las elecciones “democráticas” pasadas celebradas en Alemania el 5 de marzo de 1933 y con habilidad cínica él utilizó la gama entera de persuasión, de propaganda, de terror y de intimidación para asegurar su asimiento en energía. Las nociones seductive de “despertar del nacional” y de una “revolución legal” ayudada para paralizar la oposición potencial y para disfrazar la realidad de la energía autocrática detrás de una fachada de instituciones tradicionales.
La destrucción de la dirección radical del SA debajo de Ernst Rohm en la purgación de la sangre del junio de 1934 confirmó a Hitler como undisputed dictador del tercer Reich y por el principio de agosto, cuando él unió las posiciones de Fuhrer y del canciller respecto a la muerte de von Hindenburg, él tenía todas las energías del estado en sus manos. Evitar cualquier institutionalization de la autoridad y del estado que podría desafiar sus el propios undisputed la posición como árbitro supremo, subordinados permitidos Hitler como Himmler, Goering y Goebbels para marcar hacia fuera sus propios dominios de la energía arbitraria mientras que multiplicaba y duplica oficinas a un grado desconcertante.
Durante los cuatro años próximos Hitler gozó de una cadena del deslumbramiento de éxitos domésticos e internacionales, outwitting a líderes políticos rivales al exterior apenas pues él había derrotado su oposición en el país. En 1935 él abandonó el tratado de Versalles y comenzó a acumular al ejército reclutando cinco veces su número permitido. Él persuadió Gran Bretaña permitir un aumento en el programa de edificio naval y en marzo de 1936 él ocupó la Renania desmilitarizada sin la oposición de la reunión. Él comenzó a acumular el Luftwaffe y proveyó la ayuda militar a las fuerzas de Francoist en España, que causó la victoria fascista española en 1939.
El programa alemán del rearme condujo al empleo completo y a una extensión libre de la producción, que reforzó por sus éxitos de la política extranjera--el pacto de Roma-Berlín de 1936, el Anschluss con Austria y la “liberación” de los alemanes de Sudeten en 1938 - Hitler traído al cenit de su renombre. En febrero de 1938 él despidió a dieciséis generales mayores y tomó el comando personal de las fuerzas armadas, así asegurándose de que él podría poner sus diseños en ejecución agresivos.
Las táctica sable-que confundían de Hitler aporrearon los Británicos y el francés en el acuerdo de humillación de Munich de 1938 y el dismantlement eventual del estado checoslovaco en marzo de 1939. Los campos de concentración, los leyes raciales de Nuremberg contra los judíos, la persecución de las iglesias y los disidentes políticos fueron olvidados por muchos alemanes en la euforia de la extensión territorial y de las victorias bloodless de Hitler. La blanco señalada siguiente para las ambiciones de Hitler era Polonia (su independencia garantizada por Gran Bretaña y Francia) y, evitar una guerra dos-delantera, el dictador nazi firmó un pacto de la amistad y de la no-agresión con Rusia soviética. El 1 de septiembre de 1939 los ejércitos alemanes invadieron Polonia y en adelante sus energías principales fueron dedicadas a la conducta de una guerra que él había destraillado para dominar Europa y para asegurar el espacio que vivía de Alemania “.”
La primera fase de la Segunda Guerra Mundial fue dominada por táctica alemanas del ataque relámpago: ataques repentinos contra campos de aviación, comunicaciones, instalaciones militares del choque, usando la armadura y a infantería móviles rápidas a la carta recordativa en la primera onda del avión del bombardero y del combatiente. Polonia fue sobrada en menos de una mes, Dinamarca y Noruega en dos meses, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Francia en seis semanas. Después de la caída de Francia en junio de 1940 solamente Gran Bretaña estaba parada firme.
La batalla de Gran Bretaña, en la cual la fuerza aérea real evitó que el Luftwaffe asegurara control aéreo sobre el canal inglés, era primer revés de Hitler, haciendo la invasión prevista de las islas británicas ser pospuesto. Hitler dio vuelta a los Balcanes y a la África del norte en donde sus aliados italianos habían sufrido las derrotas, sus ejércitos que sobraban rápidamente Grecia, Yugoslavia, la isla de Crete y conduciendo a los Británicos de Cyrenaica.
La decisión crucial de su carrera, la invasión de Rusia soviética el 22 de junio de 1941, fue racionalizada por la idea que su destrucción evitaría que Gran Bretaña continuara la guerra con cualquier perspectiva del éxito. Te convencieron de que una vez que él golpeara la puerta con el pie adentro, mientras que él dijo Jodl (q.v.), “que vendrá el edificio putrefacto del conjunto [de la regla comunista] cayendo abajo de” y la campaña encima en seis semanas. La guerra contra Rusia era ser una cruzada del anti-Bolshivek, una guerra de la aniquilación en la cual el sino de Jewry europeo finalmente sería sellado. A finales del enero de 1939 Hitler prophesied eso “si el Jewry financiero internacional dentro y fuera de Europa tiene éxito una vez más en la fricción de las naciones en una guerra, el resultado será, no el Bolshevization del mundo y de tal modo de la victoria de Jewry, pero la aniquilación de la raza judía en Europa.”
Mientras que la guerra ensanchó - los Estados Unidos para el final de 1941 habían incorporado la lucha contra las energías del eje - Hitler identificó la totalidad de los enemigos de Alemania con “Jewry internacional,” quién supuesto estaba parado detrás de la alianza del Británico-Americano-Soviet. La política de la emigración forzada no había podido manifestamente quitar a los judíos del lebensraum ampliado de Alemania, aumentando sus números bajo regla alemana como el Wehrmacht movida al este.
El ensanchar del conflicto en una guerra mundial antes de fin de 1941, la denegación de los Británicos para aceptar la derecha de Alemania a la hegemonía europea continental (que Hitler atribuyó influencia “judía”) y a convenir sus términos de la “paz”, la naturaleza racial-ideológica del asalto en Rusia soviética, finalmente condujeron a Hitler para poner la “solución en ejecución final de la pregunta judía” que había estado bajo consideración desde 1939. Las medidas tomadas ya en esas regiones de Polonia anexaron al Reich contra judíos (y postes) indicaron las implicaciones genocidas de las políticas de “Germanization” del Nazi-estilo. La invasión de Rusia soviética era fijar el sello en la noción de Hitler de la conquista territorial en el este, que fue ligado inextricablemente a aniquilar las “raíces biológicas de Bolshevism” y por lo tanto con la liquidación de todos los judíos bajo regla alemana.
Los ejércitos alemanes llevaron al principio todos antes de ellos, sobrando territorios extensos, abrumando al ejército rojo, cercando Leningrad y alcanzando dentro de la distancia llamativa de Moscú. Dentro de algunos meses del Hitler de la invasión los ejércitos habían ampliado el tercer Reich del Atlántico al Cáucaso, del Báltico al Mar Negro. Pero la Unión Soviética no se derrumbó como esperado e Hitler, en vez de concentrar su ataque contra Moscú, ordenó un movimiento del pincer alrededor de Kiev agarrar la Ucrania, procrastinando y cambiando cada vez más su mente sobre objetivos. Subestimando la profundidad de las reservas militares en las cuales los rusos podrían llamar, el calibre de sus generales y el alcohol resistente, que luchaba de la gente rusa (quién él despidió como campesinos inferiores), Hitler proclamaron prematuramente en octubre de 1941 que la Unión Soviética “había sido pulsada abajo y nunca se levantaría otra vez.” En realidad él había pasado por alto el invierno ruso pitiless a el cual ahora condenaron a sus propias tropas y a el cual forzó el Wehrmacht abandonar la guerra altamente móvil que había traído previamente tales éxitos espectaculares.
El desastre antes de que Moscú lo condujera en diciembre de 1941 a despedir a su comandante en jefe von Brauchitsch, y muchos otros comandantes dominantes que buscaron el permiso para los retiros tácticos, incluyendo Guderian, Bock, Hoepner, von Rundstedt y Leeb, encontrados cashiered. Hitler ahora asumió el control personal de todas las operaciones militares, rechazando escuchar el consejo, sin hacer caso de hechos desagradables y rechazando todo que no cupo en su cuadro preconcebido de la realidad. Su negligencia del teatro y del el Oriente Medio mediterráneos, la falta de los italianos, la entrada de los Estados Unidos en la guerra, y sobretodo la determinación obstinada de los rusos, Hitler empujado encendido a la defensiva. A partir del invierno de 1941 la escritura estaba en la pared pero Hitler rechazó countenance la derrota militar, creyendo que la voluntad implacable y la denegación rígida para abandonar posiciones podrían compensar recursos inferiores y la carencia de una estrategia total sana.
Convencido que su propio general Staff fuera débil e indeciso, si no abiertamente traidor, Hitler hizo arrebatos más propensos de la furia oculta, hysterical hacia sus generales, cuando él no retiró en combates del empollamiento misanthropic. Su salud, deterioró también bajo impacto de las drogas prescritas por su médico del quack, el Dr. Theodor Morell. La declinación personal de Hitler, simbolizada por sus aspectos públicos cada vez más raros y su aislamiento uno mismo-hecho cumplir en guarida la “del lobo,” sus jefaturas enterró profundamente en los bosques prusianos del este, coincididos con las muestras visibles de la derrota alemana que venía que llegó a ser evidente en mid-1942.
La derrota de Rommel en el EL Alamein y la pérdida subsecuente de África del norte a las fuerzas anglas-americano fue eclipsada por el desastre en Stalingrad donde cortaron y fueron entregado al ejército Sixth General von Paulus a los rusos en enero de 1943. En julio de 1943 los aliados capturaron Sicilia y el régimen de Mussolini se derrumbó en Italia. En septiembre los italianos firmaron a un armistice y a aliados aterrizados en Salerno, alcanzando Nápoles el 1 de octubre y tomando Roma el 4 de junio de 1944. La invasión aliada de Normandía seguida el 6 de junio de 1944 y pronto millón de tropas aliadas conducía a ejércitos alemanes hacia el este, mientras que de la dirección opuesta las fuerzas soviéticas avanzaron implacablemente en el Reich. La movilización total de la economía alemana de la guerra debajo de Albert Speer y los esfuerzos enérgios de la propaganda de José Goebbels al rouse el alcohol que luchaba de la gente alemana era impotente cambiar el hecho de que el tercer Reich careció los recursos iguales a una lucha contra la alianza del mundo que Hitler mismo había provocado.
El bombardeo aliado comenzó a tener un efecto que decía en la producción industrial alemana y a minar la moral de la población. Los generales, frustrados por la denegación total de Hitler para confiarlos en en el campo y el reconocimiento de la inevitabilidad de la derrota, planearon, junto con la resistencia pequeña del contra-Nazi dentro del Reich, asesinar el Fuhrer el 20 de julio de 1944, esperando pavimentar la manera para una paz negociada con los aliados que ahorrarían Alemania de la destrucción. El diagrama falló e Hitler tomó venganza implacable en los conspirators, mirando con la satisfacción una película de las ejecuciones espantosas realizadas en sus órdenes.
Mientras que vino el desastre más cerca, Hitler se enterró en el mundo irreal del Fuhrerbunker en Berlín, agarrando en las esperanzas fantásticas que sus “armas secretas,” los cohetes V-1 y V-2, todavía darían vuelta a la marea de la guerra. Él gesticuló violentamente sobre mapas, planeó y dirigió ataques con los ejércitos no existentes y complació en los monólogos sin fin, noche-largos que reflejaron su senility creciente, misanthropy y el desprecio para la “falta cobarde” de la gente alemana.
Pues el ejército rojo acercó a Berlín y los anglos-americano alcanzaron el Elbe, el 19 de marzo de 1945 Hitler pidió la destrucción de qué permanecía de industria, de comunicaciones y de sistemas alemanes del transporte. Lo resolvieron a que, si él no sobrevivió, Alemania debe ser destruida también. El mismo nihilism y pasión despiadados para la destrucción que había conducido a la exterminación de seis millones de judíos en campos de la muerte, al “limpiamiento biológico” de los eslavos sub-human y de la otra gente sujeta en la nueva orden, finalmente fueron dados vuelta en su propia gente.
El 29 de abril de 1945, él casó a su amante Eva Braun y dictó su testamento político final, concluyendo con la misma fijación monótona, obsesiva que había dirigido su carrera del principio: “Sobretodo cargo a los líderes de la nación y a ésos debajo de ellos a la observancia escrupulosa de los leyes de la raza y a la oposición sin piedad al poisoner universal de toda la gente, Jewry internacional.”
El día siguiente Hitler confió el suicidio, tirándose a través de la boca con una pistola. Su cuerpo fue llevado en el jardín de la cancillería del Reich por los ayudantes, cubierto con gasolina y quemado junto con el de Eva Braun. Este acto final, macabro de la autodestrucción simbolizó apropiadamente la carrera de un líder político que herencia principal a Europa era la ruina de su civilización y del sacrificio senseless de la vida humana por energía y de su propia comisión al absurdo bestial de la mitología socialista nacional de la raza. Con su muerte nada estaba a la izquierda del “mayor Reich germánico,” de la estructura tiránica de la energía y del sistema ideológico que habían devastado Europa durante los doce años de su regla totalitaria.
Fuente: Wistrich, Roberto S. Está quién quién en Alemania nazi, Routledge, 1997. Foto de USHMM.

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